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Asociación de Conferencistas Hispanos

LA VOZ COMO INSTRUMENTO

LA VOZ COMO INSTRUMENTO

La voz como instrumento es una poderosa influencia en el día a día, porque es el vehículo con el que transmites tus mensajes.
Representa tu personalidad y refleja tu estado de ánimo.
La mayoría de las personas no tienen idea de cómo utilizar la voz y aprovecharla a la hora de hablar en público.
De ahí la importancia de que la conozcas, de lo contrario, corres el riesgo de tornar tu plática en algo aburrido, o
hablar muy rápido y que no se te entienda lo que dices, ni hablar si el miedo o el nerviosismo se apodera de ti
porque entonces puede temblarte la voz o que su volumen sea muy bajito y no se te escuche.
Necesitas conocer esta poderosa herramienta que tienes, de nada sirve que cuentes con ella si no le sabes sacar
provecho y usarla a tu favor.

CUALIDADES PRINCIPALES DE LA VOZ.

“Tu voz es tu segundo rostro. Ella revela tus sentimientos, tu inteligencia, tus deseos y tu fuerza”
Alejandro Jodorowsky.

1. Timbre.

Es la huella digital de tu voz, puedes potenciarla o mejorarla, pero nunca cambiarla. El timbre de voz es lo que te
diferencia de otras personas. Es el resultado de la suma del sonido que sale de tus cuerdas vocales más el sonido
que sale de tu caja de resonancia; es decir… de tu cara. Las características de tus ojos, nariz y boca hacen que tu
voz sea única e irrepetible.
Las personas afónicas tienen un timbre áspero, los fumadores se escuchan como rasposos y eso es porque han
dañado su timbre de voz con el tabaco.
Puedes ayudar a tu voz como instrumento, dando masaje a toda tu cara y a tu cuello, también llenando de aire tus
cachetes y pasar el aire de un lado al otro.

2. Tono

El tono de tu voz puede ser más grave o más agudo, dependiendo de la fisionomía de tus cuerdas vocales que se
encuentran dentro de la laringe y las cuales vibran con el paso del aire que sale de tus pulmones. ¿De qué
depende que tengas un tono grave o un tono agudo? Depende del grosor y la longitud de tus cuerdas.
Si tus cuerdas son largas y gruesas, tu tono de voz es grave. Y puedes utilizar la voz como instrumento cuando quieras proyectar seguridad, fuerza o sonar atractivo.
Si tus cuerdas son cortas y delgadas, tu tono de voz es agudo. Y puedes utilizar tu voz como instrumento cuando quieras proyectar amabilidad, naturaleza y diversión.

3. Volumen

Generalmente al hablar, partes de cierto volumen. Esta característica depende de la cantidad de aire que utilizas
para controlar el nivel del sonido de tu voz. Tus emociones y estado de ánimo influyen en el volumen que
utilizas, si lo subes o lo bajas.
La alegría por ejemplo, viene acompañada de movimiento, eso no significa que tengas que gritar, pero si que
transmitas tu mensaje con seguridad.
El volumen viene de la fuerza con que lanzas el aire de tu diafragma hacia las cuerdas vocales y es tu obligación
ver que la vibración de tu voz tenga buen ritmo para que tu mensaje pueda llegar con claridad a tu audiencia. Es
estratégico que sepas utilizar el volumen de tu voz para conectar y persuadir.
Una persona extrovertida suele tener un volumen de voz más alto que una persona introvertida. Puedes
practicar decir las vocales en voz alta y decirlas en un volumen alto y después con un volumen bajo.

4. Ritmo

Este aspecto depende del propósito que tengas y los resultados que deseas obtener con tu público. Si deseas
que tu mensaje llegue de la manera más favorable, tendrás que transmitirlo con el ritmo que le corresponda.
Es el manejo de lo que quieres decir, darle sentido a lo que estás expresando, por lo que aquí son importantes
también las pausas y que hagas énfasis a tu mensaje a través de las entonaciones y la velocidad.
Para que esto pueda funcionar, puedes practicar leyendo textos con diferentes velocidades y entonaciones,
recuerda que las emociones conectan, así que acomoda la emoción correcta en tu discurso para que puedas
hacer más poderoso tu mensaje.

5. Velocidad y Duración

Para que tu mensaje llegue de manera correcta, necesitas tener una adecuada articulación de palabras para que
tu público te entienda. Evita tener mala pronunciación, hablar muy rápido o entre dientes, ya que si hablas
rápido o lento puedes perder la atención de tu audiencia.
También evita las muletillas, por eso prepara con antelación tu discurso y practica para que puedas expresarte
de una manera correcta.
Para que mejores este punto puedes leer trabalenguas, decirlos en voz alta de manera rápida y de manera lenta.

CREA UN BALANCE

Una de tus herramientas, si no es que es la principal al hablar en público es tu voz. Saber cuidar tu voz es parte
fundamental para mantener la salud de la misma y en general. Es tu responsabilidad verte, sentirte y
proyectarte bien.
Y eso se logra teniendo buenos hábitos.

COME BIEN.

La alimentación es fundamental para tener buena salud y una voz sana. Cuando no cuidas lo que comes, puedes generar acidez en tu estómago y eso lastima también tus cuerdas vocales; provocando irritación, resequedad y ronquera. Así que come bien, a tus horas, evita saltarte comidas, comer con irritantes o comida muy condimentada.

EVITA EL ESTRÉS.

Aunque no lo creas, el estrés es uno de los principales problemas en el manejo de la voz, porque tensas tu cuerpo, y como ya te he mencionado, tus emociones afectan la manera en la que te expresas. El estrés puede inflamar tu garganta y cerrarla. Si hablas con tensión vas a lastimar tu garganta y tus cuerdas.

EVITA EL TABACO Y EL ALCOHOL.

El alcohol no ayuda a limpiar la garganta, eso es un mito. Al contrario puede irritarla o resecarla. Al igual que el
tabaco, que puede espesar la mucosa, las membranas que recubren tu laringe y garganta.

EVITA LOS ENFRIAMIENTOS.

Cuando el cuerpo sufre de la descompensación de temperatura puedes llegar a enfermar, si tienes tus defensas bajas. De ahí también la importancia de comer bien. Una gripe, puede inflamar, resecar y cerrar tu garganta. Por lo tanto procura no tener cambios abruptos de temperatura corporal y regula lo más pronto posible. Evita también las bebidas con mucho hielo o muy calientes.

HAZ EJERCICIO.

Es la mejor forma de relajar todo tu cuerpo, ayuda a la salida de CO2, a mejorar tu condición física, a que tu cuerpo esté activo y tus músculos abdominales con fuerza para poder pararte en un escenario con seguridad.

HAZ EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN.

Aprende a respirar con el diafragma. Inhala por tu nariz, detén un momento el aire y después exhala hasta quedar completamente sin aire. Tu respiración puede lograr cambios en tu cerebro, favorece la producción de serotonina y endorfinas que son químicos que te ayudan a sentir bienestar, a relajarte, a reducir la ansiedad y por lo tanto conectar con los demás de una mejor manera.

MANTENTE BIEN HIDRATADO.

Las cuerdas vocales están recubiertas por una mucosa que requiere estar lubricada para ayudar a las cuerdas a vibrar mejor entre sí. Mantenerte bien hidratado ayuda a todo tu cuerpo y en especial a tu voz. Toma el agua que requieras dependiendo el clima, tu cuerpo y el nivel de actividad física que tengas, pero procura que sea agua natural y al tiempo. Haz de ello un hábito, y el día de tu conferencia, procura tener agua a la mano durante tu discurso, al igual que al final. Puedes hacer gárgaras con un poquito de vinagre de manzana y poca agua para ayudar a desinflamar tu garganta y procura mantenerte en silencio después de haber concluido tu evento.

Colaboración de Leslie Vázquez A. Conferencista mexicana experta en motivación.