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Asociación de Conferencistas Hispanos

Ser creíble como conferencista internacional

Ser creíble como conferencista internacional

Para ser creíble como conferencista internacional tiene que seguir las reglas de la coherencia

Credibilidad y congruencia son una misma moneda, porque si quieres ser un profesional, tienes que comportarte como si ya lo eres y no solo eso, yo agregaría: tienes que creerlo.

¿Cuándo vas al gimnasio y contratas a un entrenador, esperas que esté panzón? ¡Claro que no!, esperas que tenga un cuerpo esbelto, que luzca en forma y saludable ¿cierto? O Si vas al nutriólogo, ¿te daría confianza encontrarte con ese especialista obeso? ¡claro que no! al contrario esperas que esté delgado, esperas que esas personas en realidad aporten a tu vida y que al verlos te transmitan la seguridad y la confianza de que ellos pueden ayudarte con lo que tú necesitas.

Lo mismo sucede contigo como conferencista, o persona que se para frente a un público. Si no eres congruente entre lo que proyectas y lo que haces, puede que tu credibilidad ante los demás disminuya. Si eres una persona segura de ti misma, atraerás más oportunidades que alguien que no lo es, ya que expondrás tus capacidades sin miedo al fracaso.

Imagina que una persona se para frente a una audiencia para hablar de algún tema y cuando comienza a hablar, balbucea, se traba pensando en lo que tiene

ser creíble como conferencista internacionalque decir, y se ve incómodo o inseguro, las personas frente a él, pueden pensar que no está listo y que desconoce de lo que va a hablar. La gente solemos hacer juicios, sobretodo si hay algo o alguien que nos transmite inseguridad y desconfianza.

Pararte frente a un escenario no es fácil, y tratar de transmitir un mensaje y persuadir a otras personas a que ejecuten una acción después de escucharte, tampoco es sencillo. Sin embargo, si te preparas, piensas positivo acerca de tus habilidades y transformas tus miedos, lo puedes lograr. Puedes llegar a la cima si crees en ti, en tus actitudes, tus conocimientos y experiencia.

Al pararte frente al público, estás en la mira: en una lupa y estás constantemente observado y enjuiciado por todo lo que haces, dices o lo que no. Por tu imagen,

por tu forma de expresarte, ¡hasta por tu peinado! Y aunque no es el objetivo caerle bien a todos, si es importante que creas en ti, que tengas un trabajo personal, buena autoestima, que cuides tu imagen y tu preparación, de lo

contrario tu credibilidad se puede ver afectada..

Es importante no sólo ser una persona de influencia, también debes parecerlo. Trabajar constantemente en mejorar como persona, en tu forma de comunicarte con otros, ser empático, positivo, acertivo, permitirá que no sólo lo seas, sino que también lo parezcas. Y si para ser hay que parecer, cuida entonces tu apariencia, tu lenguaje no verbal, tu voz, tu comportamiento. Brilla y demuestra que eres congruente con lo que proyectas.

Caso contrario: si eres desordenado, tu imagen no es adecuada, impuntual y descortés hacia otros, puede afectar el cómo otros te ven dentro y fuera del escenario y ser tú mismo quien provoque un autosabotaje y que se te cierren.

las puertas.

Recuerda que todo experto alguna vez fue principiante, esto quiere decir que falló, se cayó e inició de nuevo. Transforma tus miedos y conviértelos en el motor que te impulse a mejorar.